Más allá de las drogas: las adicciones no químicas

Más allá de las drogas: las adicciones no químicas

No sé si habrás escuchado alguna vez el concepto de adicción no química o no tóxica y, de ser así, si sabes a qué se refiere. Pues bien, en esta categoría entran aquellas adicciones que no tienen que ver con sustancias, es decir, en las que no hay drogas involucradas.

Con la etiqueta de adicción no química estamos dando nombre a uso inadecuado de una actividad cotidiana. De hecho, existe polémica en cuanto a esta etiqueta y hay quien prefiere usar términos como «uso problemático«. Esto ocurre porque las adicciones químicas y no químicas comparten algunas características pero otras no y en algunas falta investigar más para saber si se trata de los mismos procesos psicológicos y neuronales, y entonces hablamos de adicción, o bien es un uso inadecuado.

En cualquier caso, estamos hablando del abuso de un comportamiento «normal» que genera sufrimiento a la persona que lo hace y a las que le rodean.

Tipos de adicciones no químicas

Para hacernos una idea más clara de lo que estamos hablando, veamos qué clases de conductas pueden llegar a ser problemáticas si se abusa de ellas: sexo, compras, juegos de azar, videojuegos, uso de Internet, uso del móvil, comida, trabajo, ejercicio físico. Como puedes ver, se trata de actividades que todos realizamos en mayor o menor medida (algunas de ellas incluso a diario), como comer o usar el móvil, pero a la mayoría no nos supone un problema, sino que son algo más de nuestra vida cotidiana.

adicción a las comprasEntonces, ¿qué convierte su uso en abuso o uso problemático? Hablamos de adicción cuando lo hago cada vez más, es decir, hay tolerancia. Esto significa que aumento la frecuencia de las compras, la cantidad de dinero que gasto en la app de apuestas o el tiempo que paso jugando. Hay un bajo autocontrol. Me dejo llevar porque a corto plazo me hace sentir bien o me ayuda a tapar problemas del día a día.

Otro factor a tener en cuenta es la dependencia. Cuando no lo hago lo paso mal. Por ejemplo, si no tengo acceso a Internet o por estar en el trabajo no puedo entrar en la web de poker o hacer compras, siento ansiedad. Además de mi estado de ánimo, también se verá afectada mi vida diaria. Puede que quede menos con los amigos, oculte deudas a mi familia, se deteriore mi relación de pareja, duerma menos horas, llegue tarde al trabajo, mienta para ocultar el problema…

¿Quién es más vulnerable a sufrir una adicción no química?

Podríamos decir que existe un perfil más vulnerable a caer en el uso problemático de las actividades que ya hemos mencionado. Hay características que estas personas suelen tener, como la impulsividad, la búsqueda de sensaciones, la baja tolerancia a la frustración o una autoestima baja. No se les da demasiado bien gestionar dificultades del día a día y tienen una vida un tanto vacía, sin muchas inquietudes o aficiones ni una vida social amplia.

¿Crees que tú o alguien de tu entorno tiene problemas para controlarse con el móvil, el ordenador, la comida, el sexo…? Consúltalo con nosotros en Lidón Psicología en Castellón de la Plana.

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