¿Sabes adaptarte a los cambios?

¿Sabes adaptarte a los cambios?

No son pocas las veces que alguien acude a consulta con síntomas de ansiedad y depresión pero sin estar deprimidos ni cumplir tampoco los requisitos para un trastorno de ansiedad. Y es que, en ocasiones, las personas acuden a nosotros para recibir asesoramiento sobre una situación vital estresante por la que están pasando y que les hace sentir malestar emocional. En este momento en el que no existe un trastorno en sí estaríamos haciendo prevención, una parte muy importante, y a veces olvidada, de la gestión de nuestra salud.

¿Lo estaré haciendo bien?

La pregunta que encabeza esta sección resume la actitud con la que acudo al psicólogo cuando ha ocurrido un cambio en mi vida que me hace sentir mal y no estoy segura de si he tomado el mejor camino para adaptarme a la nueva situación. Este cambio puede ser un ascenso en el trabajo, una ruptura sentimental, un cambio de ciudad o la jubilación, entre otros muchos ejemplos. Todos vivimos este tipo de cambios a lo largo de nuestra vida y puede que tengamos las herramientas necesarias para adaptarnos a ellos o no.

Hay personas que deciden acudir a terapia al poco de ocurrir aquello que les ha impactado (a veces incluso días después) y otras que acuden tras meses, cuando empiezan a plantearse si se están recuperando realmente del golpe. Los psicólogos nos alegramos de que nuestra profesión esté presente también en estos momentos, que cada vez más gente sea consciente de que podemos enseñaros a sobrellevarlo de la forma menos dolorosa posible. Dicho de otro modo, que nuestro ámbito de actuación también está en personas sin ningún trastorno psicológico,que podemos ayudar a aquellas personas que quieren mejorar su gestión de los retos cotidianos y de cambios vitales como la maternidad, cambios laborales, rupturas sentimentales…

¿Cómo sé que no lo estoy llevando bien?

Al no tratarse de una patología, no existen unos síntomas concretos que podamos enumerar y ¡ya tenemos el nombrecito del problema! No obstante, cuando no me estoy adaptando a la nueva situación noto un malestar psicológico y unas interferencias en mi vida diaria que nos dan pistas. La ansiedad, la tristeza y la rabia suelen estar presentes en algún punto del proceso. Así que notaré las sensaciones propias de la ansiedad como taquicardia, palpitaciones, sudoración, náuseas, temblores, tensión muscular, sensación de ahogo…Mientras que en otros momentos del día la protagonista será la melancolía, con su nudo en la garganta, las ganas de llorar, la apatía…y todo ello puede desembocar en ira o rabia contra una persona, situación o conmigo misma.

gestión de los cambiosQuienes también pueden darnos pistas de que no remonto son las personas de mi alrededor. Familia, amigos o pareja se darán cuenta probablemente de que sigo con el mismo tema en la cabeza, de que he dejado de salir con ellos, de que hablo siempre de lo mismo y, a pesar de que pasan las semanas, mi estado de ánimo sigue bajo y no he reestructurado mi rutina a las nuevas circunstancias.

Si crees que puede venirte bien el consejo profesional para transitar por un cambio vital o te lo han aconsejado personas de tu entorno, no dudes en contactar con tus psicólogos en Castellón.

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